Soledad y Compañía (pero Limitada)

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Nombre: Soledad Díaz
Lugar: Del mundo de soledad, Santiago, Chile

Porque hay veces en que conviene limitar un poco la compañía, y por el juego de palabras y contra sentido que implica, ésta es mi pequeña sociedad: Soledad y Compañía Limitada. No están obligados a asociarse. Después de todo, la responsabilidad es sólo mía...

25 noviembre, 2007

Epílogo

“Ella está por embarcar
Quizás consiga un pasaje en la borda
Ella está por despegar, ella se va...

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Se dice que cuando uno cierra una etapa, también es tentado a cerrar otras. Y yo, como me he dado cuenta que ya voy poniendo punto final a algunas cuantas, ahora quiero empezar por terminar la etapa que dio inicio a este blog, cuando eran mediados de 2005 y yo buscaba la fórmula para dar con algo de motivación para conseguir lo que aún no he tenido fuerzas de concretar. Esa época que hasta hoy hacía que me siga escondiendo en excusas y desconfiando hasta de mí misma poniendo en duda mis propias capacidades para salir victoriosa en una batalla que no tiene más soldados que mis propias debilidades.


...Ella viaja sin pagar
El viejo truco de andar por la sombra...

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Un rumbo predefinido y una meta a la cual me da miedo llegar es lo que me toca vivir ahora. Y desde que empecé ese viaje, este espacio me servía de recreo. Un descanso para las veces en que quería desviarme y que me hacía detener por largo rato, alargando cada vez más el plazo de las cosas inconclusas.


...Pasajera en trance, pasajera en tránsito perpetuo
Pasajera en trance, transitando los lugares ciertos.”
-Charly García & Pedro Aznar-

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Como gesto de renovación, partí entonces, desde hace algunas semanas, a borrar muchos de los posts anteriores. Imprimí cada uno para guardarlos (y así guardar un poco de mí), y volví a leer cada uno de los comentarios. Fueron tantas etapas, tantas formas de pensar, tantos recuerdos plasmados en cada post. Fueron otros tiempos, otros nombres los que rondaban por mi cabeza y otras inquietudes las que perturbaban. Han pasado más de dos años y ya es momento de reinventarme y de cumplir conmigo misma..
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“Pero cuando el pecho aprieta a más no poder
Cantar, cantar hace bien
Yo sé que te aliviará la pena...
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“Terminar”. Cómo me ha costado entender esa palabra. Asimilarla, aceptarla, ponerla en práctica. Por eso sé que pierdo cualquier credibilidad cuando quiero terminar algo. Hay algo de convicción, de intención, pero claro está que eso no se concreta si el corazón piensa lo contrario. Pero algo me motiva a terminar ahora justo antes que se termine el año. Antes de que al hacer el inevitable recuento me llene de frustración al darme cuenta que nuevamente este año fueron, en su mayoría, un puñado de días con sabor a nada.



...Y si no podés y necesitás
Y si hay que correr un riesgo que te haga daño
Fly away, fly away hasta que vuelvan las luces
Yo sé que te aliviará... la pena.”

-Fito Páez-


Me voy a correr el riesgo. A buscar las luces que le hacen falta a mi inspiración para cumplir con mi vida y que no necesariamente son las mismas que me inspiraban para escribir. Y es que me siento cansada, sin nada más que ofrecer que las canciones que me golpean emocional y constantemente. Ésas que me hicieron sacar tantas palabras que hacían que cada conclusión, cada reflexión, cada pensamiento, se escuchara mucho más afinado que de costumbre.


“Años atrás, de pronto, la casa se llenó de canciones
Músicas y versos que brotaban desde tantos rincones...


Canté tantas canciones y me inspiré para lanzar al viento tantas frases que llevaban algo de mí en cada letra, que las angustias y preocupaciones se disfrazaron de música y se pusieron a recordar los tiempos pasados que más me habían marcado.


...Vamos al mar, vamos a dar guerra con cuatro guitarras
Vamos pedaleando contra el tiempo soltando amarras
Brindo por las veces que perdimos las mismas batallas”.
-Jorge Drexler-


Y como autocastigo es que quizás me impongo el descanso que este espacio necesita darse. Me costará no volver, pues sé que siempre habrá alguna canción sonando por ahí que me despertará el alma y me seducirá para volver a escribir.


“Miro alrededor
Heridas que vienen, sospechas que van
Y aquí estoy... pensando en el alma que piensa
Y por pensar no es alma... desarma y sangra”.
-Serú Girán-


Para no seguir desangrándome por no ir avanzando... para decidir volver cuando ya me haya sanado, es que cierro el libro en esta página... para que cuando cierre los ojos al mirar hacia atrás pueda decir “ya pasó todo… ahora vuelvo a ser yo”. Ése será el tiempo de volver… cuando entonces, pueda hacer mía la última frase de una de las canciones de mi vida:


“...el mar golpeó en mis venas y libró mi corazón”.
-Pat Metheny & P. Aznar-




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Palabras al cierre

No cabrían aquí las infinitas palabras de agradecimiento a quienes han seguido mi historia desde el principio y a todas esas especiales personas que se fueron incorporando con el tiempo y pasaron a ser parte de este espacio con sus saludos, sus comentarios y sus amables visitas. Sin duda que fueron ustedes los que le dieron vida a esto y lograron que yo aguantara tanto antes de despedirme. El hecho de sentirme leída, de que haya gente que se interesara por lo que me pasaba y por la forma en que escribía, créanme, es impagable.

Podría haber cerrado esto sin dar ninguna explicación pero no me parecía justo para aquellos que me han seguido visitando y se han ido con las manos vacías.

Cómo no describir lo que significaban para mí las palabras de apoyo, los valiosos aportes en cada comentario, los saludos, las diferentes opiniones, elementos todos que, como dije, le daban vida a un espacio que temía agonizar.

Me queda por agradecer a los que quisieron asociarse a esta sociedad tan sui generis como la fundadora que la constituyó.

A todos los que me hicieron sentir que escribir acá había servido de algo.

A mis amigos, los reales, que siempre me leían, a los que les gustaba que yo escribiera y a los que no.

A mis amigos, los virtuales, que me mostraron una sencilla forma de conocer y conocerme.

A los hombres que me inspiraron tantos posts y nunca lo supieron, a los que menos lo sospecharon, y de ellos, por qué no, a los que supieron que tenía un blog y nunca lo visitaron (mejor para mí).

En fin, a todos a quienes debo cada palabra escrita aquí que no tenía otra pretensión más que la de sentirme libre de expresar lo que mis emociones no sabían fingir con gestos. Y gracias también, a quienes se interesaron por eso.

Ya nos vemos el año 2008. Estoy segura que una buena estrella también viene con él..
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Voy en busca de esa luz, mientras tanto… ¡muchas gracias, buenas noches!

18 octubre, 2007

A destiempo

“Con el tiempo vas cambiando
Y tus ojos van mirando más allá
Cuánto tiempo más llevará…

Tienen que pasar muchos días, meses o incluso años para poder sentir que por alguna extraña razón sí valió la pena haber sufrido. Y es que el precio de haber arriesgado alguna vez el corazón es el que llega siempre a destiempo. Son ésas las enseñanzas que vienen de la mano con el paso de los años o como premio de consuelo junto con los calendarios.

Pienso en esto porque en una conversación en donde inconscientemente salió uno de los temas que siempre evito, uno de mis mejores amigos me preguntó: “¿Y cómo fue que te diste cuenta que ya te habías olvidado de él?” Unos segundos y respondo: “Supongo que fue desde que me empezó a gustar el otro”.

Y me di cuenta que jamás me lo había preguntado antes. Claro, si acaso lo hubiera hecho entonces, en ese tiempo, jamás hubiera podido distinguir que la aparición de una nueva persona iba a darme una pequeña señal de que al menos yo ya estaba dispuesta a olvidar, a aceptar que no podía seguir esperando lo que jamás iba a pasar. Pero en ese tiempo me hubiera sido imposible distinguir eso y seguramente hubiera aceptado la idea de que en un tiempo determinado hubo más de un sólo hombre por el cual yo esperaba algo.

…Ilusiones, letras de cristal
Simulando que sabés a dónde estás
Algunos dirán "que viejo que estás"
Por favor, hablemos de verdad…

Y la verdad es que tuvo que pasar algo de tiempo para aprender que el amor no se comparte ni menos se divide. Que no se puede querer a dos personas al mismo tiempo de la misma forma y cantidad y que sólo el paso anual de los relojes nos permite diferenciar a quién se quiso más y a quién menos, aunque hayan sido amores paralelos.


De eso se trata entonces. Para los hitos sentimentales hay que vivir las pérdidas, las desilusiones y las traiciones para que una vez que ya hemos recorrido lo suficiente, todo ese kilometraje nos permita sacar conclusiones, nos haga pensar y nos permita descubrir nuevas enseñanzas que jamás podremos dilucidar sino sólo cuando ya hemos perdido la carrera.

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…Y con el tiempo, la magia de estar aquí
Va suponiendo que sabés a dónde debes ir…

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A veces, con unas cuantas copas en el cuerpo y unas lágrimas y recuerdos de más, me da por brindar por las cosas que he superado. No un amor, sino haber superado la vergüenza de haberme quedado pegada esperando algo que sólo recién hace poco tiempo siento que no valía la pena. Que es mejor estar sola ahora sin nadie que me perturbe, sin nadie que me mueva el piso.

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Es una tranquilidad que a ratos me da miedo, pues sé que la sola sequía de emociones me hace creer que tal vez sí existe alguien que en este momento me puede sacar de esta pasividad pero que lamentablemente los prejuicios, el rencor y los miedos controlados por mi cabeza no me permiten creer que es posible. ¿Cuánto tiempo más llevará el darme cuenta si acaso ahora estoy equivocada?

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…Cuánta ignorancia corre por tu cuerpo hoy
Ni siquiera te entregás al viento sin pensar por qué
Cuánto tiempo más llevará”

-Serú Girán-

01 octubre, 2007

Ternura

“Dejó gusto amargo en ti
Voy a tener que colgar un cartel
Que le advierta a cualquier que se acerque
Yo no soy dulce…

La soledad me estaba haciendo perder la ternura, me dijeron. Esa ternura que hizo que yo le gustara a alguien. Yo no quería perderla. Me gustaba que me reconocieran por eso y ahora, supuestamente, me estaba amargando.

Quizás es estar más a la defensiva. Uno que otro garabato. Más rabia y menos desamor. Menos recato y más escote. Más pelambre y menos consideración. Más prejuicios y menos confianza.

Que saqué las garras. Que ahora digo las cosas a la cara. Que voy perdiendo la candidez de antes con la que les daban ganas de protegerme. Ahora no me quieren proteger, sino cuidar. ¿Alguien nota la sutil diferencia entre una y otra preocupación? Yo preferiría que me protegieran y no que me cuidaran.
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Me dijeron muchas veces que había perdido la ternura porque ya no era tan ingenua. Pero ¿quién dijo que la ternura tiene algo que ver con la ingenuidad?


Lo que me llama la atención es que hay mujeres que jamás han sido tiernas y apenas fingen la más mínima demostración de ternura quedan como reinas y dignas de alabanza. Y qué injusto que en mí sólo se fijen en cómo la he ido perdiendo... supuestamente.


…Mujer, por qué no ocupas tu voz de otra forma
Utilizando algo más que las piernas
Yo sé que hay algo en ti…

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¿De qué me sirvió ser tierna? ¿De qué me sirve que me digan “qué tierna eres” si los que me interesan jamás se van a interesar en eso? ¿Debo convertirme, acaso, en una mujer suelta sin principios para que se note lo que dicen que he estado perdiendo? Los hombres con los que me he tropezado no saben nada de ternura. No la valoran ni la agradecen.

Pero digo y confirmo desde ya que no es ser menos tierna... sino que es crecer. Es aprender de las veces que me han engañado. Y yo prefiero crecer (si eso me cuesta perder la ternura), a entregarme en bandeja y caer en la pateticidad de sólo ser tierna para conquistar a alguien.


…Algunas son dulce y se las comen y les devoran hasta las pestañas
Convirtiéndose en el pasatiempo de unos que buscan carne fresca”
-Francisca Valenzuela-

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